martes, 30 de diciembre de 2008

2009 SIN RENDICIÓN


Ahora que todos aprovechan a dar las gracias, a hacer la lista de los pros y contras del año que nos deja, que aseguran no querer nada más de lo que en este momento poseen, yo, desde mi inconformismo (no sé si humilde o no) y el idealismo que me caracteriza (en parte), pienso que, si 2008 me trajo alegrías y tristezas, para 2009 no pido menos, quizás ni siquiera lo mismo, sino más.

Quiero más vida, más amores, más besos, más lluvia y más soles, quiero más versos, más libros, más amigos y más buenos momentos y, por qué no, más lágrimas, que sin ellas a veces no soy yo, y guardarse la angustia nunca es bueno, que quiero más Peroblasco y más Irlanda, más Logroño y su cielo violeta, quiero más, ya sea a cucharadas o en cubos. Pero quiero más.

De momento, el otro día, en la fiesta del 4 de Agosto (ediciones), además de pasar un buen rato y volver a ver a aquellos amigos poetas que tanto echaba de menos, me dieron (Adrián Pérez Castillo) una buena noticia.

Al fin, después de tanta espera y tantos nervios, está previsto que para abril de 2009 se publique la antología en la que participamos 5 poetas, Antonio Alfaro, Adrián Pérez Castillo, otros dos poetas (cuyo nombre, ya lo siento, nunca recuerdo. Mea culpa) y yo.


Así que el año que el año que viene, ese 2009 que parece presentarse con crisis, el plan Bolonia amenazando e igual que siempre en el plano nacional e internacional, para mí, si el 2008 fue de sorpresa y emoción, el 2009 para mí empieza a significar "poesía", "poesía y palabras", pues tengo previsto terminar (por fin) la novela que comencé cuando aún no habúia alcanzado la mayoría de edad y que se ha retrasado porque la escribí a mano y he estado pasándola al ordenador en mis ratos libres, que son escasos últimamente.
Bueno, en realidad, tengo previsto acabar el primer libro, que con tanto árbol genealógico y con tanta idea suelta, al final, lo que estaba pensado para ser un relato corto, terminó por convertirse en una novela y de ahí, en una tetralogía. Pero yo creo que los personajes y la historia (bueno, debería decir historias, porque es como una enredadera) lo merecen.

También, y cruzo los dedos, espero que un proyecto poético que tengo salga adelante, así como todas las ideas que tenemos los de la Degeneración Espontánea.

Y seguir pudiendo ganar concursos literarios, que el dinero hace falta y son una buena manera de incentivar la escritura y la competitividad (aunque de ésta a mí no me hace falta generalmente, para bien o para mal).


Así, espero que el 2009 signifique tanto como deseo, más de lo que deseo, más de lo que deseamos todos.


Y GRACIAS A TODOS

lunes, 22 de diciembre de 2008

sábado, 20 de diciembre de 2008

EL LADO OSCURO DE MI SER


En la penumbra de mis pestañas que ahora son ceniza, en ese rincón vacío y vago de soledad marchita, en la zona más recóndita, yerma y aislada de mi corazón estás muerto porque yo acabé con tu vida.

Cansada ya de juegos, de injusticias y herencias que no deseaba recibir, hasrta ya de llantos que no despertaron nunca tu compasión, decidí clavarte todas tus palabras y mis lágrimas. En el lado oscuro de mi ser no eres ya ni una sombra y tu recuerdo se ha borrado de mi mente.

La sangre fresca que corrió por mis venas cuando te hice estallar en ml pedazos me supo a ambrosía y tu cadáver frío y seco cayendo por el abismo me liberó de las cadenas que opri´mían mis pies.

En el mundo negro y brillante de mi esencia, allí donde soy una poeta oscura y macabra, de versos que me aterrarían a mí misma, allí donde mi vida se basa en pensamientos necrófilos y en una existencia de ninfomanía y locura, en esa realidad tú estás muerto, logré liberarme de tus raíces y salir de mi crisálida aún más fuerte, y extender mis alas de terciopelo en la noche eterna, y volar, volar lejos, dejando la huella de mis dientes y mi sonrisa en el mundo sin que nadie se atreva a arrebatarme ni un ápice de la felicidad que poseo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

DISCULPAS QUE NO BASTAN

Otra vez en la nocturnidad de mi cuarto escribo palabras, tildadas con lágrimas. Otra vez el llanto acude, irremediablemente muero un poco más esta madrugada y no puedo hacer nada por evitarlo.
Vivo en una crisálida, estoy creciendo y esto me duele, no me pinches, no me pinches que estoy creciendo.
En este preciso instante, en la evolución de mi ser, en la transformación de mí misma de niña a libélula estoy frágil y cualquier cosa puede matarme. Quizás por eso ahora me doléis tanto. Quizás por eso ahora estoy más herida que nunca por vosotros, por mí...
Y se me agotan los versos en seguida, mis versos bastardos de madre lunática y padre perdido.
¿Quién quiere adoptar mis versos?
Nadie responde.
Nadie habla en la oscuridad de una noche más sin luna y sin alma.
Nadie me abraza cuando el frío acucia y yo muero y me mato y cuelgo mis dedos como un castigo por los pecados que no he podido cometer.

Maldita sea la Soledad, la Melancolía y la Nostalgia, maldita la Vida que me mata, maldita la Muerte que no llega ni alcanza, y maldita yo, que ni vivo, ni muero, ni escribo, ni crezco y por no ser ni soy yo, ni un suspiro, ni arena, ni llama, ni lágrima, ni esencia misma de latido inquieto.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

UNA NOCHE MÁS SIN ÉL

Es una noche enferma, de esas en las que la soledad acude presta para bsucarte las llagas y echar sal y limón encima. Un día le pediré tequila para ahogar mis penas en un vaso profundo y corto como la noche.
Hoy es una noche triste y perdida para esta niña ausente que ahora comienza a mudar en su crisálida y a abrir las puertas de su cárcel hacia el exterior.
Esta noche, enferma (quizás de amor, o de sueño, o ebria de melancolía y posos de gloria) es una noche clara de ideas y palabras que se enlazan unas con otras, em aturden en mis dedos cansados, rotos de amar y de amor, destruidos y marchitos bajo la piel de cristal.
MIs ojos se ciñen a su papel de plástico, poliuretano que me permite vislumbrar aún las sombras de la noche que se acercan. En mis manos queda el recuerdo del latido de mi corazón intermitente y perjudicial, en mis muñecas los restos de mis errores, en mis brazos venas rotas y luchas internas, en mis tripas un vacío que sextiende hacia más allá de mí, más allá de mis raíces, más allá de mi tierra, de mis pies,d e mi cielo, y de mí.
Esta es una noche para escribir bajo el fluir d ela conciencia, Virginia escribe sentada en mi mesa, sus ojos nublados de aguas y peces, y escribo sin ver aquello que siento o toco o muero.
Y escribo, y escribo, y escribo, yu escribo...
Porque ya he dicho que ésta es una noche enferma, pero no he contado de qué...

martes, 16 de diciembre de 2008

BRUMAS

PERSONAJES

LIBERTAD-DEIRDRE: muchacha joven y alegre de unos veinte años > mujer melancólica y triste de unos cuarenta
PASCAL: joven impetuoso y activo de unos veintidós años
ÍÑIGO: muchacho inconsciente de veinticinco años
DOLORES: niña triste de veinte años
DÉDALO: hombre melancólico de cuarenta y cinco años

ACTO I

Escena I

(Un prado verde. El sol ilumina la escena. Hay flores por todas partes. A lo lejos, la imagen de un muro de piedra desgastado y viejo. Se oyen risas y gente corriendo.
Entra Libertad a toda prisa mirando hacia atrás mientras ríe a carcajadas).

LIBERTAD- ¡Ven, ven! ¿A que no me pillas? (Ríe y sigue corriendo por la escena).
(Se oye a alguien acercándose jadeando).
LIB- ¡Ven! (Se detiene y mira hacia el lugar por donde ha entrado) ¿Por qué tardas tanto? ¡Sube, rápido! (Se da la vuelta y mira como si observara el horizonte) ¡Mira qué día tan hermoso!
PASCAL- ¿Libertad? (Se oye la voz de Pascal fuera de escena) Libertad, ¿estás ahí? (Entra Pascal en escena y mira buscando a Libertad)
¡Demonio de niña! ¿Por qué correrá tanto? El sol no va a escaparse...
(Ve a Libertad sentada en el suelo mirando el horizonte con una gran sonrisa).
LIB- ¡Qué día tan hermoso! ¡Sí! ¡De veras que es precioso! (Mira a Pascal) ¿No te parece, amigo mío?
PAS- (Le mira algo enfadado) ¿Amigo, dices? ¿Me llamas amigo cuando has salido corriendo y no me has esperado? ¿Te parece de amigos haberme dejado así, jadeando como un perro agotado, sin preguntarme siquiera cómo estoy?
¡Una hora corriendo valle arriba para ver el sol!...
(Libertad le mira sonriendo. Le pone la mano sobre el pie)
LIB- Está bien... lo siento. (Pascal se sienta) Apoya tu cabeza en mi regazo mientras observamos juntos esta mañana tan bella.

(Pascal se tumba apoyando la cabeza sobre el regazo de Libertad. Ambos observan el paisaje y se miran. Se dan un beso breve. El muro parece hacerse más visible).