Hay tantas cosas que se le han quedado atascadas en la garganta formando un nudo que no ha podido sino dejar correr el llanto y meterte, cursi de ella, ya lo sabes, una foto vieja en la maleta con unas palabras aún más edulcoradas esperando robarte una sonrisa cuando la encuentres.
Hay tantas cosas que hacer, que decir, que tocar, que guardar en la memoria, que ha decidido resumirse en dos líneas "Recuerda nuestros principios, no nuestros finales".
Hay tanto dentro de ella que le duele el pecho sólo de pensarlo y se le llenan de piedras las tripas. Y se repite que no cree en los finales, que un punto da paso a otra frase, una muerte a otra vida, un mundo a un mundo nuevo, un horizonte a nuevos paisajes. Y se lo repite mientras te piensa para llevar esa idea a tu cabeza esperando que creas lo mismo y que aunque se hayan separado los caminos y ya cada uno vaya por una senda, siempre podréis llevar las manos unidas.
sábado, 22 de septiembre de 2012
jueves, 20 de septiembre de 2012
martes, 18 de septiembre de 2012
Ojalá que...
Escuchando...
Ojalá que un día pueda escribir un poema escuchando esta canción y pensar que ha pasado más de un año, y que el tiempo lo ha curado todo, y que soy un 2.0 de mí misma, que me he reinventado o que sigo siendo yo pero menos crédula, menos buena, menos tonta...
Ojalá que sea cierto que el tiempo pasa y no es en vano, que lo cura todo y que las arrugas que pueblen mi cara sean por reír, que mis ojeras se deban a pasar las noches en vela entre amigos, que los quilos que pierda sean por cuidarme, que no vuelva a caer en tóxicos que me enclaustran, que no vuelva a dejarme ser en otro y no ser yo lo primero...
Ojalá que pueda decir adiós o, por lo menos, hasta pronto.
Ojalá que un día pueda escribir un poema escuchando esta canción y pensar que ha pasado más de un año, y que el tiempo lo ha curado todo, y que soy un 2.0 de mí misma, que me he reinventado o que sigo siendo yo pero menos crédula, menos buena, menos tonta...
Ojalá que sea cierto que el tiempo pasa y no es en vano, que lo cura todo y que las arrugas que pueblen mi cara sean por reír, que mis ojeras se deban a pasar las noches en vela entre amigos, que los quilos que pierda sean por cuidarme, que no vuelva a caer en tóxicos que me enclaustran, que no vuelva a dejarme ser en otro y no ser yo lo primero...
Ojalá que pueda decir adiós o, por lo menos, hasta pronto.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Lunes
Despertarse por la mañana a las nueve y cuarto y pensar, joder, me he vuelto a quedar dormida en el sofá, y pensar que la cama es demasiado grande, como una piscina para el primer baño de un niño, y sentir de pronto las náuseas de un chupito del que tú no tienes la culpa, y oír pitar el silencio en tus oídos de una mañana de fiesta laborable, y esperar que la manzanilla te arregle el cuerpo, y pensar y darle vueltas a todo sin sacar en claro nada, que son las nueve y cuarto de la mañana y aún te duran las cervezas en los ojos, volver a jurar por enésima vez que ésta es la última, que te vas a formalizar y luego pensar ¿para quién? y volver a mirar la cama, enorme, y decidir ahogarse en ella.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Entrada triunfal
Entrar en el bar y sentirse al momento deseada. Ver cómo recorren la mirada por tus piernas, que no son tan largas, y te llegan al culo, a la cintura, los senos firmes con un escote lo suficientemente amplio para despertar el deseo, lo suficientemente recatado para no mostrar más de lo debido, para insinuar sólo con una pequeña parte. Y por último los labios, rojos, muy rojos, cruzados por un aro negro, los ojos pintados, el pelo largo cayendo como una cascada ensortijada por la espalda.
Y ver cómo todas esas miradas se clavan, te recorren como mareas, intuir sus pensamientos, escuchar sus palabras de halago, sonreír, sonreír con esa sonrisa que a todos encanta, pensarse sirena, sentirse sirena, convertirse en sirena... y volver a casa sola porque prefieres jugar con tus propias mareas a que cualquier marinero arribe a tus playas.
Y ver cómo todas esas miradas se clavan, te recorren como mareas, intuir sus pensamientos, escuchar sus palabras de halago, sonreír, sonreír con esa sonrisa que a todos encanta, pensarse sirena, sentirse sirena, convertirse en sirena... y volver a casa sola porque prefieres jugar con tus propias mareas a que cualquier marinero arribe a tus playas.
lunes, 3 de septiembre de 2012
OTRA VEZ
Sigo sin comprender la habilidad innata que tienes de poner mi mundo patas arriba en sólo un segundo, de derribar mis murallas, de echar por tierra mi seguridad recién adquirida...
sábado, 24 de septiembre de 2011
III
Y pensar que tengo la suerte de esforzarme en escribir, en leer, en enseñar el placer de la lectura... y pensar que tengo la suerte...
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